|

| |
LA DISLEXIA DE DESARROLLO (artículo para padres)
Son muchos los motivos por los cuales los padres nos preocupamos por la
evolución y el desarrollo de nuestros hijos, pero uno de los que más nos
angustia durante la edad escolar, es cuando nos citan del colegio para
informarnos que el rendimiento de nuestro hijo no es el esperado. Es en ese
momento cuando nos empezamos a plantear en qué fallamos. ¿Cuál es nuestro
error?. Como si todo lo que les pudiese suceder a nuestros hijos tuviese que ver
con un mal manejo como padres.
Es mi interés en esta oportunidad el poder difundir que existen dificultades
para el aprendizaje a las que se llaman específicas, por ser trastornos debidos
a falta de habilidad en aspectos que se encuentran muy relacionados con el
aprendizaje. Me refiero en especial a la dislexia de desarrollo, llamada de esta
manera para diferenciarla de la dislexia del adulto adquirida a partir de un
accidente traumático.
La dislexia de desarrollo es una dificultad del lenguaje que se refleja en el
aprendizaje de la lectura y la escritura. No es debida a falta de inteligencia,
ni a dificultades visuales ni auditivas. No es tampoco debida a consecuencias de
problemas emocionales. Es un trastorno que se transmite genéticamente (requiere
de antecedentes familiares). Para diferenciarla de otros trastornos, esta
dificultad debe existir desde el inicio del aprendizaje de la lectura y
escritura, y debe mantenerse de no mediar un tratamiento adecuado. Es importante
también aclarar que este trastorno será una situación de desventaja que
acompañará a la persona durante toda la vida, es decir que se nace y se muere
disléxico. La razón por la que se aconseja un tratamiento específico desde el
inicio del aprendizaje de la lectura y escritura, es debido a que hoy se sabe
cuál es el camino a través del cual se debe enseñar, evitando de esta manera el
desarrollo de una baja autoestima como consecuencia de fracasos.
Por este motivo me siento en la obligación de informarles que a través de una
adecuada evaluación, que debe ser realizada por un equipo interdisciplinario, es
posible reconocer si existe este trastorno. De esta manera se podrá orientar a
los padres para poder conocer los caminos a seguir, y se deberá informar al
colegio para adecuar las exigencias a las reales posibilidades de cada chico,
evitando fracasos que no son modificables.
Quien tiene dislexia y no lo sabe, se encuentra como en un callejón sin salida,
ya que por más esfuerzo que realice para superarse, si no conoce las causas de
sus dificultades, no encontrará por sí solo la manera de lograr un mejor
rendimiento. Es de destacar que es frecuente escucharlos decir que se sienten
tontos frente a un medio que les muestra el fracaso y no les ofrece soluciones.
La presión de los padres, debida a las malas calificaciones, aumenta la
frustración y genera aún más desconcierto, llevando como resultado el desarrollo
de un niño que no se siente capaz y que no puede cumplir con las expectativas de
sus padres.
Es solo al pensar acerca de los peligros de crecer con una autoestima baja
cuando comprendemos la importancia de conocer cual es la causa de un posible
bajo rendimiento escolar.
|