VIVIENDO CON DISLEXIA

Vivir con Dislexia

Existe la idea errónea de que la Dislexia solo afecta la capacidad de leer y escribir. En realidad, la Dislexia puede afectar la memoria, la organización, el cálculo del tiempo, la concentración, la realización de múltiples tareas a la vez y la comunicación. Todo puede impactar en la vida cotidiana.

 

Mantener una relación con alguien cuyo cerebro funciona de manera diferente al tuyo, puede ser confuso y frustrante. Especialmente si tienes la responsabilidad de llevar un hogar y una familia juntos. Conocerse en profundidad y comprender la Dislexia es el gran primer paso para una convivencia sana y un bienestar familiar.

 

Existen algunas estrategias que pueden ayudar:

 

Organización

A la persona con Dislexia le puede resultar difícil recordar citas o reuniones, o juzgar cuánto tiempo puede llevar una tarea en particular.

Puede resultar útil configurar recordatorios en el teléfono móvil para fechas o citas importantes, o usar un calendario en un lugar destacado del hogar o empleo. Pedirle al médico, al dentista o al hospital que le envíen recordatorios por mensaje de texto para las citas.

 

Cansancio

Las personas con Dislexia suelen trabajan más horas para superar los desafíos diarios. Cuando están cansados puede suceder que tengan menos energía para poner en práctica estrategias habituales de afrontamiento. Se vuelve importante que el entorno trate de ser más paciente y comprensivo con ellos.

 

Leer y/o escribir

Las tareas que implican leer o escribir pueden ser complicadas, tales como: hacer una lista de compras o escribir un mensaje telefónico.

 

Estas dificultades a menudo significan que la pareja de una persona con Dislexia asume proporcionalmente más tareas administrativas del hogar y la escuela. Es necesario trabajar con las fortalezas de quien tiene Dislexia, compensando las 'tareas administrativas' adicionales que pueden ser asumidas por la pareja. 

 

Tener en cuenta que algunas personas con Dislexia experimentan un efecto de estrés visual al leer, especialmente si la letra es pequeña o hay poco contraste con el fondo. Esto puede hacer que las palabras no sean claras, distorsionadas o parezcan moverse y puede ser muy agotadora la lectura. Cambiar el color de fondo de la pantalla, usar una fuente apta para Dislexia o un tamaño de letra más grande.

Autoestima
Muchas personas con Dislexia han luchado con conceptos erróneos sobre su dificultad a lo largo de la vida. Es posible que se sientan motivados a revelar que tienen Dislexia. Asimismo, si no han recibido un buen apoyo durante la educación o en el lugar de trabajo, es posible que se sientan avergonzados por su Dislexia.

Procesamiento de la información
Demasiada información, como una lista larga de instrucciones o direcciones complejas, será difícil de procesar y recordar para el cerebro con Dislexia.

Hacer una pregunta a la vez o dividir la información, como las instrucciones, en partes más pequeñas (por ejemplo, 1 o 2 a la vez). También puede intentar dibujar un mapa o escribir una lista numerada para ayudar a recordar la información.


Control del tiempo
La poca memoria y tendencia a la dispersión pueden significar que la persona con Dislexia se distraiga fácilmente. Es posible que pasen mucho tiempo buscando las llaves o el teléfono extraviados, lo que puede hacer que sea difícil salir de la casa a tiempo.

Algunas personas con Dislexia ajustan sus relojes (los adelantan) para darles una mejor oportunidad de llegar a tiempo a sus compromisos. Asimismo, es posible usar el teléfono móvil o computadora para armar recordatorios y poner alarmas. 


Sentido de dirección
Las personas con Dislexia pueden tener dificultades con la orientación espacial: a menudo pueden perderse o sentirse nerviosas al ir a lugares desconocidos. También es posible que les resulte difícil seguir o dar instrucciones espaciales, o distinguir la 'izquierda' de la 'derecha'.

La tecnología es un gran apoyo para mejorar el sentido de la orientación. Muchos teléfonos tienen una aplicación de mapas gratuita, como Google Maps o Waze. 


Rutinas diarias
Establecer rutinas es una buena estrategia de afrontamiento. Sin embargo, depender de la rutina puede significar que es difícil adaptarse cuando esa rutina se interrumpe.

Tener en cuenta que un cambio de rutina puede tener un efecto en cadena de desorden para el resto del día y es necesario planificar con anticipación. 

Situaciones sociales
Frente a situaciones sociales que requieren leer (como un menú) o escribir, algunas personas con Dislexia pueden sentirse incómodas.

Si es posible, tratar de ser abierto acerca de la Dislexia. Hay una mayor conciencia sobre esta dificultad en estos días y la mayoría de la gente tiene una idea de lo que es la Dislexia, aunque solo sea una comprensión limitada. Si no es así, puede ser un buen tema de conversación. La auto-defensa es un elemento muy importante en el adulto con Dislexia: saber explicar qué es la Dislexia, cómo lo afecta y qué habilidades adicionales le permitió desarrollar. 


Concentración
A la persona con Dislexia puede resultarle muy difícil procesar diferentes estímulos al mismo tiempo. Por ejemplo, tener una conversación con la televisión encendida puede dificultar la concentración en lo que se está diciendo.


Tiempo para expresarse
Algunas personas con Dislexia descubren que su mente se acelera y luchan por encontrar las palabras adecuadas para expresarse o para mantener verbalmente la velocidad de sus pensamientos. A menudo conocen la respuesta pero necesitan tiempo para recuperarla de su memoria.

Una pausa durante las conversaciones no significa necesariamente que la persona con Dislexia no esté escuchando. Es posible que simplemente necesite más tiempo para procesar lo que se ha dicho y pensar en lo que se quiere decir. Es necesario darle 'tiempo para pensar'.


Memoria
La Dislexia puede afectar la memoria a corto plazo, por lo que una persona con Dislexia puede olvidar una conversación, una tarea que prometió hacer o citas importantes. También puede tener dificultades para recordar los nombres de las personas que han conocido o cómo llegar a lugares que han visitado antes.

Probar recordatorios verbales o visuales, calendarios, una pizarra en la que pueda escribir una lista de "cosas por hacer" o una lista de "no olvidar" cada día. 


Recordar: una forma de pensar no es mejor que otra. Una mente con Dislexia puede aportar una comprensión completamente diferente y novedosa a un problema o situación. Es muy importante respetar la singularidad de cada persona y enfocarse en las fortalezas de cada uno.